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martes, 4 de junio de 2013

CONTENIDO



Creo que es un problema de contenido, ya no se trata de fórmula verbal ni estrategia literaria, sino, de  encontrar  el abrazo  que sacie el hambre que me desvela.
Se trata de hallar  una sílaba cualquiera que nos  involucre., pues, no hay lugar para literatura vegetativa.
Ahora, hay que edificar con los acentos,  borrar la nostalgia, agarrar coraje, y no dejar ni un sorbo de vino mal bebido.
 No basta con amasar las más etéreas palabras, sino de abrir puertas, repartirnos migas, espulgarnos, y hacer huertas, inventar la rueda, descubrir nuevas leyes de gravedad.
Debemos  robar espinas en los jardines de la  incertidumbre, y al fin, borrar el punto final de los cuadernos.
Por eso,  está decidido: tus palabras serán mi espejo,    en el me afeitaré, me cortaré las patillas, me pondré  loción en las mejillas, buscaré en mis  recuerdos lo que no he dicho.
En tus palabras he de verme recién bañado, recién nacido. En él hallaré las contiendas pendientes, lo inhecho, lo imposible.
Sobre cada palabra tuya querré descubrirme renovado. Sobre tus acentos organizaré la gran revuelta.
Está decidido, tus palabras serán mi espejo, el reflejo de lo que tengo puertas adentro. 
Tal vez mis frases se pierdan mañana, y la historia haga una de sus jugadas,  y todo pase a engrosar el gran muro de la nada.


roberto angel merlo